E.ON España viste de rojo las playas de Santander
La compañía distribuirá artículos promocionales de color rojo durante un mes
E.ON España pone en marcha la campaña "Santander en rojo", que consiste en que, durante un mes, la compañía repartirá en los accesos a las playas de Santander cerca de 1.000 artículos promocionales con su color corporativo, el rojo.
Durante varios días a la semana, siempre que el tiempo lo permita, las azafatas identificadas con su uniforme playero (pantalón blanco, polo y gorra rojos) repartirán un regalo distinto, hasta fin de existencias.
Entre los regalos que distribuirá E.ON España, se encuentran neveras de playa, gorras, pelotas hinchables, almohadillas reposacabezas, parasoles para el coche, abanicos y colchonetas.
A través de esta acción, E.ON España pretende hacer aún más visible su compromiso con Santander y Cantabria, Comunidad Autónoma en la que cuenta con más de 400 empleados y da suministro eléctrico a unos 380.000 clientes.
E.ON España colabora con importantes instituciones educativas y culturales de Cantabria, como la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, en cuyos cursos de verano acaba de organizar esta semana un encuentro sobre la política energética europea, que ha contado con destacados ponentes y asistentes.
Este verano ha estado también muy presente en la vida cultura de la región a través del patrocinio de los conciertos de inauguración y clausura del Encuentro de Música y Academia, en su ya tradicional colaboración con las actividades de la Fundación Albéniz, entre las que también se encuentra el patrocinio de las semifinales del Concurso Internacional de Piano Paloma O'Shea e incluso de la existencia de una cátedra propia en la Fundación para la formación de jóvenes músicos.
Para finalizar, E.ON España ha firmado recientemente un convenio de colaboración mediante el cual la empresa patrocina, dentro del programa del Festival Internacional de Santander (FIS), la jornada del día 5 de agosto, con el ballet "Eugeni Onegin", con coreografía de John Cranko y música de Tchaikovsky, que será interpretada por la Orquesta Sinfónica de la Opera Nacional de Lituania, con Lucía Lacarra como primera bailarina.

